La psicología online se ha consolidado como una modalidad eficaz y flexible de acompañamiento, especialmente en los últimos años. Sin embargo, muchas personas presentan dudas legítimas que pueden dificultar el inicio o la continuidad del proceso terapéutico. Conocer estas barreras y aprender a gestionarlas permite aprovechar al máximo las sesiones.
1. Privacidad y confidencialidad
La preocupación por la seguridad de la información es común. Según un estudio de American Psychological Association(APA, 2021), más del 70 % de los pacientes teme que sus datos puedan ser vulnerados en terapia online.
Cómo enfrentarlo:
- Elegir plataformas cifradas (Zoom, Microsoft Teams, Doxy.me, entre otras) que cumplan con la normativa de protección de datos.
- Crear un espacio privado en casa: habitación cerrada, puertas aseguradas y avisar a quienes conviven contigo sobre tu sesión.
- Usar auriculares para garantizar que nadie escuche la conversación.
Estas medidas reducen la ansiedad y aumentan la confianza, favoreciendo una mayor apertura emocional.
2. Problemas técnicos
Los fallos de conexión, micrófonos que no funcionan o interrupciones pueden interrumpir la fluidez de la sesión. Un estudio de Békés y Aafjes-van Doorn, 2020 sobre terapia online indica que las dificultades técnicas son una de las principales causas de frustración y abandono temprano.
Cómo enfrentarlo:
- Comprobar la cámara, el micrófono y la conexión antes de cada sesión.
- Tener un plan alternativo (teléfono o plataforma secundaria).
- Familiarizarse con la plataforma: la mayoría permite “ensayar” sesiones cortas antes del primer encuentro.

3. Eficacia percibida de la terapia a distancia
Algunas personas dudan de que la terapia online sea igual de efectiva que la presencial. Revisiones sistemáticas (Varker et al., 2019; Andersson et al., 2020) muestran que, para trastornos como ansiedad, depresión y estrés, la psicoterapia online es igual de efectiva que la presencial, siempre que exista un vínculo terapéutico y una participación activa del cliente.
Cómo sacar el máximo provecho:
- Establecer objetivos claros antes de cada sesión: qué tema quieres trabajar o qué emoción explorar.
- Participación activa: compartir sensaciones, pensamientos y dudas para que el terapeuta pueda ajustar la intervención.
- Feedback continuo: comunicar al terapeuta qué funciona y qué no, para adaptar la dinámica de la sesión.
4. La importancia del entorno físico
El entorno físico afecta la calidad de la sesión. Un espacio cómodo, silencioso y privado favorece la apertura emocional. Elementos como buena iluminación, temperatura adecuada y una silla cómoda no solo incrementan la atención, sino que también generan sensación de seguridad.
Conclusión
Superar las barreras de la terapia online implica combinar preparación técnica, cuidado del entorno y estrategias de participación activa. La evidencia científica confirma que, cuando se aplican estos principios, la psicoterapia a distancia es tan eficaz como la presencial y ofrece la ventaja de integrarse en la vida cotidiana del paciente.
La clave está en la intención: crear un espacio seguro, proteger la privacidad, anticipar dificultades técnicas y participar activamente. De este modo, la terapia online se convierte en una herramienta real de crecimiento personal, autoconocimiento y gestión emocional.
Eva González
Descubre más desde Mandala Psicologia Psicoterapia
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
