El lenguaje es mucho más que la simple emisión de palabras: es un puente hacia los demás, una vía de expresión emocional y un reflejo de nuestra seguridad interior. Sin embargo, algunos niños y niñas ven esta capacidad interrumpida cuando han aprendido que estar en silencio es la solución que han encontrado para superar situaciones de crisis, ansiedad, desadaptación o miedo. Esta afectación es conocida como mutismo selectivo y se caracteriza por la dificultad sostenida en el tiempo para hablar en determinados contextos, a pesar de que en otros se comunica con total normalidad.
