En los últimos años, la terapia psicológica online ha dejado de ser una alternativa puntual para convertirse en una forma habitual de acompañamiento emocional. Aun así, es común que persistan ciertas dudas o creencias que pueden generar desconfianza hacia este formato. Muchos de estos mitos surgen del desconocimiento o de experiencias previas con la tecnología, y pueden alejarnos de una oportunidad real de cuidado y crecimiento.
En este artículo, exploramos algunos de los mitos más frecuentes sobre la terapia online y por qué no son ciertos.

“No es tan eficaz como la terapia presencial”
Este es, probablemente, el mito más extendido.
Numerosos estudios muestran que la terapia online puede ser tan efectiva como la presencial, especialmente en casos de ansiedad, depresión, estrés o dificultades relacionales.
La eficacia depende más del vínculo terapéutico y del compromiso con el proceso que del medio en el que se realice. La conexión, la escucha y la presencia del terapeuta pueden sentirse con la misma profundidad, incluso a través de una pantalla.
“No se crea el mismo vínculo”
La relación terapéutica —ese espacio de confianza y presencia compartida— es el corazón de cualquier buen proceso psicoterapéutico, tanto online como presencial.
De hecho, muchas personas expresan que, al estar en su propio espacio, se sienten más cómodas y seguras, lo que facilita la apertura emocional. La distancia física no impide la conexión emocional; a veces incluso, según las características de la persona, la potencia.
“No es adecuado para procesos profundos”
Otro malentendido habitual es pensar que la terapia online solo sirve para temas “ligeros”.
Sin embargo, la profundidad del trabajo no depende del formato, sino de la disposición interna de la persona y de la calidad del acompañamiento. Momentos de silencio interior para la escucha emocional, acompañamiento emocional, visualizaciones o conexión con el cuerpo son igualmente aplicables en el entorno digital, y con buenos resultados.
“Es impersonal o fría”
La pantalla puede dar una falsa sensación de distancia, pero lo que realmente genera cercanía es la presencia consciente y la atención plena del terapeuta. A través de la mirada, la voz, el silencio y la escucha, se crea un espacio íntimo y respetuoso, incluso en la distancia física.
“No es segura o confidencial”
Las plataformas utilizadas para la terapia online suelen cumplir con protocolos de seguridad y confidencialidad que garantizan la protección de la información. El profesional también está comprometido con el código ético y la privacidad del proceso terapéutico, igual que en la modalidad presencial.
En ambos casos, la confianza se construye desde la transparencia, el respeto y la claridad sobre cómo se gestionan los datos y la comunicación.

Una invitación a abrir la mirada
La terapia online no es mejor ni peor que la presencial; simplemente es diferente. Ambas ofrecen caminos válidos hacia el bienestar y el autoconocimiento. Lo importante es encontrar el formato que mejor se adapte a tu momento vital, a tus necesidades y a tu manera de ser.
A veces, abrirse a nuevas formas de acompañamiento también es una oportunidad para romper creencias, flexibilizar y confiar en que el encuentro humano puede suceder incluso más allá de la distancia física.
Eva González
Descubre más desde Mandala Psicologia Psicoterapia
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.


Me ha parecido muy interesante cómo desmontas los mitos sobre la terapia online, sobre todo esa idea de que “no es igual de efectiva” o que solo sirve como parche. Se nota que conoces bien las dudas que tiene la gente antes de dar el paso y lo explicas con un lenguaje muy cercano y comprensible.
También se agradece que no idealices el formato, sino que comentes cuándo puede ser adecuado y cuándo quizá convenga otro tipo de acompañamiento. Ese enfoque tan honesto genera mucha confianza y puede ayudar a que más personas se animen a pedir ayuda sin tantos prejuicios hacia la terapia online.
Me gustaMe gusta
Muchas gracias por tu comentario. Ciertamente es una opción más igual de válida, que cada cual debe preguntarse si quiere escoger o no. Un fuerte abrazo!
Me gustaMe gusta