Respirar es lo primero que hacemos al nacer y lo último antes de morir. Sin embargo, en la vida diaria, solemos respirar de forma rápida, superficial o incluso contener la respiración sin darnos cuenta, sobre todo en momentos de tensión, ansiedad o estrés. La buena noticia es que, con entrenamiento, podemos volver a respirar saludable, abriéndonos a estados de bienestar y favoreciendo la salud.
A continuación te comparto algunas técnicas de respiración sencillas que puedes explorar e integrar en tu día a día.

1. Respiración diafragmática (o abdominal)
Implica llevar el aire a la parte baja de los pulmones, activando el diafragma y favoreciendo una respiración más profunda y eficiente.
Cómo practicarla:
- Coloca una mano en el pecho y otra en el abdomen.
- Inhala por la nariz durante 4 segundos, llevando el aire al abdomen y observando cómo éste se eleva.
- Exhala lentamente por la boca durante 4 segundos, dejando que el abdomen descienda.
- Repite durante 2 a 5 minutos.
2. Respiración 4-7-8
Su patrón rítmico de inhalación, retención y exhalación favorece la disminución progresiva del ritmo cardiaco y puede ayudar a conciliar el sueño.
Cómo practicarla:
- Inhala por la nariz contando mentalmente hasta 4.
- Mantén el aire durante 7 segundos.
- Exhala lentamente por la boca durante 8 segundos.
- Repite entre 4 y 8 rondas.
3. Respiración coherente
Consiste en mantener un ritmo constante de unas 6 respiraciones por minuto, lo que genera un estado de equilibrio fisiológico que mejora la regulación emocional y la concentración.
Cómo practicarla:
- Inhala durante 5 o 6 segundos.
- Exhala durante 5 o 6 segundos.
- Mantén este ritmo continuo entre 3 y 10 minutos.
4. Respiración con visualización
Combina la respiración consciente con imágenes mentales, reforzando estados de calma y ayudando a enfocar la atención.
Cómo practicarla:
- Mientras inhalas, imagina que entra luz, claridad o calma en tu cuerpo.
- Al exhalar, visualiza que sueltas tensión o aquello que necesitas dejar ir.
- Puedes acompañar el ejercicio con colores, paisajes o símbolos que transmitan paz.
5. Respiración alterna (Nadi Shodhana)
De la tradición del yoga, busca equilibrar los hemisferios cerebrales y favorecer la claridad mental.
Cómo practicarla:
- Usa el pulgar para tapar la fosa nasal derecha e inhala por la izquierda.
- Tapa la izquierda con el anular y exhala por la derecha.
- Inhala por la derecha, tapa, y exhala por la izquierda.
- Continúa este ciclo entre 1 y 5 minutos.

Consejos para integrar estas prácticas en tu vida
- Empieza poco a poco: No necesitas mucho tiempo. Con 3 a 5 minutos diarios ya puedes notar cambios.
- Crea pequeños rituales: Puedes respirar conscientemente al despertarte, antes de una reunión, en una pausa del trabajo o al acostarte.
- No busques “hacerlo perfecto”: La respiración consciente no se trata de hacerlo bien o mal, sino de estar presente contigo mismo.
- Integra la respiración en lo cotidiano: Mientras caminas, al tomar un café o incluso cuando esperas en una fila, aprovecha para hacer unas cuantas respiraciones profundas.
- Sé constante: La clave está en la repetición. Cuanto más entrenes tu respiración, más natural será recurrir a ella en los momentos de tensión.
Eva González
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