Es una terapia energética que modifica y equilibra nuestro campo biomagnético.
Como seres vivos que somos, somos energía y por tanto poseemos un campo biomagnético. Los imanes se usan para cambiar campos magnéticos, por lo que es lógico que se utilicen como una herramienta para equilibrar y optimizar nuestro propio campo biomagnético.

Es una terápia indolora y de rápida respuesta.
Es una técnica conocida para tratar enfermedades producidas por hongos, bacterias, virus o parásitos, pero es útil en muchos otros ámbitos, como por ejemplo, disfunciones glandulares.
Los imanes que se utilizan son de baja intensidad para no dañar las células, pero si para recuperar su funcionalidad.
Los puntos donde colocar los imanes se escogen según el cuerpo del paciente necesita, realizando un Test Kinesiológico para esta elección. El test Kinesiológico estudia la respuesta muscular de la persona.
Terapeuta: Eva Morte
