FAQ

Cuando sientes malestar, no te sientes bien contigo mism@ o con alguna área específica de tu vida (emociones, relaciones, trabajo, decisiones), es buen momento para buscar apoyo. A veces hay síntomas concretos como ansiedad o insomnio; otras veces solo una sensación de vacío o confusión. No hace falta que el problema sea “grave”. Si algo te inquieta o te duele, merece ser escuchado.

Es un espacio tranquilo, seguro y sin juicios. Puedes contar libremente lo que te ocurre, cómo te estás sintiendo y qué te gustaría cambiar. Según el caso, podemos ayudarte a poner en palabras lo que te pasa, empezar a definir objetivos y darte una primera orientación sobre el camino a seguir, siempre adaptado a ti.

Cada proceso es único. Algunas personas acuden unas pocas sesiones; otras, durante más tiempo. Tú eliges según tus necesidades, tu tiempo, tu economía o tu momento vital. Nosotros podemos recomendarte una frecuencia o duración, pero lo importante es que el proceso sea cómodo, sin generar presión ni estrés.

Ansiedad, tristeza, estrés, miedos, baja autoestima, pensamientos negativos, dificultades para dormir, problemas de pareja, bloqueos emocionales, duelos, crisis personales, trauma o simplemente el deseo de entenderte mejor. También atendemos malestares que no tienen nombre claro, pero que afectan tu día a día.

No necesitas tenerlo todo definido para pedir ayuda. Muchas personas llegan sin saber “el motivo exacto”, pero con una sensación de que algo no va bien. En terapia te acompañamos a entender qué te está ocurriendo y cómo comenzar a sentirte mejor.

Sí, sin duda. La terapia no es solo para momentos de crisis. Puede ayudarte a prevenir sufrimiento, tomar decisiones, fortalecer tu autoestima o atravesar etapas de cambio. Cuidar de tu salud emocional es válido siempre.

Si tienes un diagnóstico, lo tenemos en cuenta, pero lo más importante es cómo te sientes tú con él y si estás de acuerdo con esa definición. En la terapia exploramos juntos si ese diagnóstico te ayuda a comprender lo que estás viviendo o si, por el contrario, necesitas replantearlo o dejarlo atrás. Nuestro enfoque es siempre personalizado, así que lo esencial es que las conclusiones a las que llegamos te resulten útiles, te acompañen y te permitan avanzar en tu proceso.

Sí. Todo lo que compartas es tratado con absoluta confidencialidad, de acuerdo con el código ético profesional. Solo en casos de riesgo grave para ti o para otr@s podríamos actuar, siempre desde el respeto y el cuidado.

Sí. Ofrecemos sesiones por videollamada para que puedas acceder a tu espacio de cuidado emocional estés donde estés. Es segura, confidencial y cómoda.

Sí. Contamos con psicólogos en prácticas del Master en Psicología General Sanitaria (MPGS) que ofrecen terapia a precios accesibles (20 € por sesión), con supervisión por parte del equipo del centro. Ideal si tienes un presupuesto limitado.

Puedes reservar tu cita directamente desde la web, donde contamos con una plataforma de reserva online que te permite elegir día y hora sin necesidad de esperar nuestra respuesta. También puedes reservar por WhatsApp o email, y te responderemos lo antes posible para acordar el momento que mejor se adapte a ti.

Cuando observas cambios de humor, tristeza frecuente, miedos intensos, dificultades para dormir, problemas de conducta, retrocesos en el desarrollo, problemas en la escuela o tras vivencias difíciles como una separación, duelo o acoso. La terapia les ayuda a expresar lo que sienten, a veces a través del juego, la creatividad o el vínculo terapéutico.

Primero hablamos con los padres o cuidadores para conocer la situación y ofrecer comprensión sobre la misma. Luego, si es posible según la edad, tenemos un primer encuentro con el niñ@ en un entorno amable y seguro. Tras esta primera toma de contacto, os damos una devolución sobre qué tipo de acompañamiento puede ser más adecuado.

Cuando sentís que algo no va bien en la relación, discusiones frecuentes, distanciamiento emocional, falta de comunicación, celos, cambios tras la llegada de hijo@s, conflictos no resueltos o simplemente sensación de desgaste. No es necesario llegar a una crisis para buscar ayuda.

Creamos un espacio neutro y seguro donde ambos podéis expresar cómo os sentís. Trabajamos en mejorar la comunicación, identificar patrones que generan malestar y construir soluciones en común.